Acto final de campaña en
SOLIDARIDAD con los MIGRANTES
18 de Diciembre
de 18:00 a 21:00
Al Servicio de los ÚLTIMOS
Cálculos conservadores cifran en más de 200.000 personas los muertos en estos cuatro años de guerra en Siria. Muchos de ellos niños. La guerra ha provocado más de 4 millones de refugiados que han sido acogidos fundamentalmente en países como Líbano, Turquía, Jordania, Irak y Egipto. Todos estos refugiados no han huido. Han sido expulsados de sus casas y ciudades.
Esa guerra se ha hecho con armas europeas. Las empresas de armamento han hecho negocio con esta guerra con el permiso de la Unión Europea. Pocas voces se alzaron contra esa canallada. No hubo gritos de “No a la guerra” entre la falsa izquierda. Pero ahora, cuando los refugiados llegan a Europa es cuando la opinión pública reacciona.
Y como sucede cuando la opinión pública europea pone un drama en primera página de sus periódicos y telediarios, otros dramas son aún más silenciados. Como el de los expulsados de sus países por el expolio de sus recursos naturales, por la explotación de sus pueblos, por otras guerras, por el hambre. Para ellos, los que se encuentran en la frontera sur de España, no habrá cuotas de acogida.
60 millones de personas llegaron a España en 2014. Y fueron acogidas. Porque eran
Ante la emigración forzada, partes de la sociedad han reaccionado con solidaridad y entrega desinteresada ante las necesidades de los emigrantes. Pero esas necesidades son inmensas. Es imprescindible trabajar por la acogida del emigrante. Pero no es suficiente. Es imprescindible no llenar de vallas, alambradas y muros burocráticos el tránsito de personas que buscan una vida digna. Es imprescindible un trabajo decidido para terminar con el expolio de países empobrecidos que obliga a emigrar a millones de personas, rompiendo familias y condenándolas a un futuro de explotación. Por hacer efectivo el derecho a no tener que emigrar.